En el blog de cine documental Docuaderno voy a colgar una serie de textos sobre el vídeo en Internet. Aquí pongo el primero (aunque trufado de links), que incoa (toma palabro) los temas que iré comentando.

La explosión del vídeo en Internet (tanto en difusión como en accesibilidad ) es una pregunta abierta que invita a reflexionar acerca de los límites entre ficción y no-ficción.
Entre otras muchas cosas, Youtube puede ser visto como un maremagnum de metraje encontrado. Cantidades ingentes de documentación generadas constantemente por millones de usuarios. Un caos absoluto tanto de ficción como de realidad filtrada por las cámaras.
Youtube es, quizá, el mejor, y sin duda el más visible, ejemplo de lo que se podrían llamar vidas compartidas. Hay múltiples ejemplos tanto de vídeo como fuera de lo audiovisual.
Nunca antes hubo tanto material con posibilidades narrativas, ni tantas herramientas de uso sencillo. Hoy por hoy, mientras se consolidan herramientas y surgen servicios, somos los usuarios los responsables de poner algo de orden. El vídeo en Internet, en cuanto al cine (o al vídeo) de no ficción, es un laboratorio, un experimento.
El problema está en saber distinguir entre lo que queda en la pantalla y lo que hay más acá.